martes, 13 de enero de 2009

LA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS… GENÉTICAS: CÉLULAS REPROGRAMABLES


Desde hace relativamente pocos años el término «células madre» forma parte habitual de la jerga científica e incluso ha trascendido fuera del ámbito de la investigación como la llave que ha abierto nuevas expectativas para la cura de enfermedades hasta la fecha inabordables clínicamente o con un mal pronóstico. Pero el camino de A (células madre o pluripotenciales) a B (células especializadas de nuestro organismo) parecía coartar las expectativas de éxito de un campo que, nunca mejor dicho, está en su fase embrionaria. Pero el hallazgo más sorprendente concentrado en el último año, sino en los últimos meses, ha sido que el proceso inverso se puede dar: desprogramar células especializadas (hepáticas, cutáneas, del corazón y un largo etcétera hasta alcanzar 250 variedades) y reconvertirlas en células madre. Este camino inverso abre unas expectativas enormes por cuanto si se estima que una célula tiene una capacidad de división nunca superior a veinticinco veces para acabar muriendo, ese destino puede que no sea el único. En una entrevista publicada en La contra de La Vanguardia (13/I/09) (Ir a enlace), el doctor Juan Carlos Izpisúa, director del Centre de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB) abunda en este concepto que cambia diametralmente la línea de investigación que se ha llevado a término hasta hace poco. La invitación al optimismo es palpable en la voz de un experimentado investigador que trabaja a caballo entre los Estados Unidos (Salk Institute) y Barcelona. Sencillamente, la «lupa» de la investigación hay que colocarla, según Izpisúa, en un campo aún en pleno desarrollo experimental. El periodista Lluís Amiguet, contagiado por el moderado optimismo del científico vasco, cede el peso de la entrevista a su interlocutor, quien no duda en afirmar que el debate ético y moral debe no tan sólo ser necesario sino obligatorio. Quedan, sin embargo, interrogantes por despejar en una ecuación que tiene sobre el plano teórico muchos condicionantes a favor pero en la praxis el tema se complica. Básicamente, lo que razona Izpisúa es que hay pocos genes implicados en la «reconversión» de célula especializada a pluripotencial. Si se salva el escollo de insertar esos genes en el núcleo celular y que queden integrados en la secuencia correcta en el ADN (ácido desoxirribonucleico) a través de los denominados vectores (que pueden ser virus), el paso será mayúsculo. De hecho, experimentos con el virus de la SIDA han dado, en algunos casos, resultados positivos. Pero el gran interrogante se abre si al insertar esos genes se pueden activar los denominados oncogenes. Cabe decir que el 90% del ADN celular está inactivo y los procesos cancerígenos, a menudo se producen por la activación de los oncogenes que habían permanecido «dormidos» a lo largo de varios o muchos de la vida de un individuo. A estos niveles cualquier vaticinio puede despertar falsas esperanzas, pero lo que no cabe duda es que la teoría ha demostrado que este, sin duda, deviene un camino, aún largo por recorrer, pero que a cada vez mes vencido renueva los argumentos a favor que el dinero público y privado en centros como el CMRB son la mejor inversión para el futuro de la humanidad. Señores como el doctor Juan Carlos Izpisúa son mis «héroes»; grandes talentos que saben trabajar en equipo y que apuestan decididamente porque el siglo XXI anuncie un descubrimiento de primerísima magnitud. Pensar que el CMRB forma parte de esa red interconectada de grupos científicos que trabajen conjuntamente en esta línea de investigación debe ser un motivo de orgullo, mucho más que cuestiones con las que nos acribillan a diario en la prensa y en las distintas plataformas digitales, ya sea en el ámbito de la televisión o en internet.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Te escribo con relacion a la entrevista realizada a Juan Carlos
Izpisua publicada en La Contra de la Vanguardia el 13 de enero de
2009. En ella se afirma literalmente que "Hemos sido los primeros en
curar con células madre", un encabezamiento que dista mucho de ser
cierto, ya que el Dr. E. Donnall Thomas recibio en el año 1990 el
Premio Nobel por sus trabajos pioneros en el trasplante de celulas
madre para curar la leucemia (http://www.fhcrc.org/research/nobel/thomas/).

La Vanguardia deberia rectificar este imperdonable error, principalmente
por la repercusion social que pueda causar esta noticia en relacion
con la generacion de falsas expectativas de curacion a personas con
graves enfermedades que hipoteticamente podrian ser curadas mediante
medicina regenerativa, a la vez que de cara al futuro, documentarse
mejor en disciplinas que desconocen completamente.

Anónimo dijo...

Hellin esta en Albacete.

Christian dijo...

Me parece muy acertado su comentario. Es cierto que muy a menudo en el campo de la ciencia se pasa por fases de euforia, que la prensa amplifica a su conveniencia. Hay que tomarse con cautela ciertas noticias, más las referidas a un campo como la genética. Hablar de terapia génica es como abrir la caja de pandora. Como explico en el post, en la teoría todo parece más sencillo que en la práctica. Y bueno sería que los periodistas como Amiguet, con una nula formación científica, no se dejaran llevar por una simple frase (que además, como señalas su paternidad debe ser cuestionada) y hablaran en unos términos de esperanza que no se corresponde con la realidad. Esto no obsta para aplaudir la labor llevada a cabo por el doctor Izpisua y su equipo. Por cierto, perfecto con la puntualización que Izpisua es natural de Albacete, pero me refería más a su origen familiar porque el apellido le delata.
Gracias por tu colaboración.

Natividad dijo...

Un placer verte por acá Christian, me llena de satisfacción saber que tu novela está a punto de caramelo, un fuerte abrazo desde Zaragoza

Christian dijo...

Muchas gracias Natividad:

Celebro saber de tí. Antes de "El enigma Haldane" llegará otro libro bien pronto. Ya iré informando a través del blog.

Un abrazo para tí y espero que algún día nos volvamos a ver. Bienvenida al mundo de Haldane que, como bien sabes, hablo un poco de todo porque no solo del cine se nutre afortunadamente un servidor.

PD: sigo conservando el móvil (acabado en 2226) porque hay personas que siempre llevarás en el recuerdo)