sábado, 21 de marzo de 2009

FREEDOM OF SPEECH: CSNY DÉJÀ VU

De las múltiples ramificaciones que brotan del «tronco» de ese «arbol» de la música llamado Neil Young, una de las que se sitúa más próxima a la «raíz» deviene Crosby Stills Nash & Young, asimismo conocido por las siglas CSNY. Según los expertos en «neilyoungología», los primeros brotes que acabarían en una «rama» un tanto quebradiza pero que ha superado con nota las embestidas del tiempo, datan de 1969, cuando, a partir de una sugerencia del recientemente fallecido Ahmet Ertegün —capitoste de Atlantic Records, del que me ocuparé en un posterior post—, la «santísima trinidad» formada por David Crosby (ex The Byrds), Stephen Stills y Graham Nash (ex The Hollies) dieron el visto bueno a la entrada de Young con visos de formularse en una superbanda. De aquella experiencia creativa surgiría, muchos años más tarde, una reflexión en voz alta a cargo de Crosby para un documental titulado Las siete edades del rock, emitido por estos pagos en el segundo canal de la televisión autonómica catalana. El más veterano del cuarteto se refirió a la entrada de Neil Young con un cierto sentimiento de resignación: «Enseguida nos dimos cuenta que era el mejor de todos nosotros. Crosby Stills & Nash ya no sería lo mismo». Mala compañía la de Neil Young para saberse que eso duraría una eternidad. En 1977 el canadiense decidió batirse en retirada y buscar su propia explosión creativa en una carrera en solitario que no estaba dispuesto a descuidar tras el impacto que causó entre la audiencia Harvest (1972). Después de una siembra de varios años la cosecha de aquel año se tradujo en un triple álbum —doble, a efectos de CD— recopilatorio, Decade (1977), que sigue ocupando un lugar de honor, para el que suscribe, entre la vasta discografía de Neil Young. Una obra que hacía un barrido musical por un periodo de vértigo creativo, compilando algunas de las canciones que había coescrito en el seno de los Buffalo Springfield, primer meeting point con Stephen Stills.
La cumbre de los Crosby, Stills Nash & Young se dio con Déjà vu (1970), emblemático álbum del que el próximo año se cumplirá su cuarenta aniversario. Al amparo de esta expresión francesa que ha sido asimilada por otras lenguas como propia, el multidisciplinar artista canadiense convocaría a sus viejos compinches para el tour Freedom of Speech, celebrado en 2006, a rebujo de la edición del enésimo compacto firmado en solitario por Neil Young, Living with War (2006). Presentada en la Berlinale de 2008 con fastos de estreno, CSNY Déjà vu (2008) pasó un tanto de hurtadillas por el certámen alemán —ensombrecido por sus «satánicas majestades» que presentaban Shine a Light (2008) con la rúbrica tras las cámaras de Martin Scorsese—, pero nada comparable con su estreno casi en régimen de clandestinidad por algún que otro cine de las principales ciudades de nuestro país. Un déficit que podría repararse, en cierta medida, con la reciente edición del DVD, en el debe del sello Avalon (Ir a enlace página web), que además incorpora material adicional en forma de una amplia gama de vídeoclips de la canciones más significativas de Living with War. Parapetado en su disfraz de realizador a tiempo (muy) parcial, el de Bernard Shakey, Young ofrece un trabajo exquisitamente equilibrado en lo visual, que contrasta con los ánimos un tanto encendidos/incendiarios de parte del público asistente a los conciertos de la gira, que parecían no salir de su asombro: creían que les habían dado gato por libre y, en lugar de recrearse en las canciones de aquella superbanda cuyos LP’s habían adornado las estanterías de sus habitaciones en sus años mozos, se encontraban en medio del «fuego enemigo» ideológico, al lanzar los CSNY toda su munición sobre George Bush Jr. & Friends. De puertas a dentro, Neil Young ejerce del supremo sacerdote de una «dictadura benevolente» —así lo define Mike Cerre, el veterano reportero que hace las funciones de narrador— como son los CSNY, pero cara al exterior, aquella que se traduce en imágenes que dan entidad al documental de marras, prevalece lo democrático. Opiniones para todos los gustos se expresan ante las cámaras, pero también en los titulares de prensa y radio que se sobreimpresionan a las imágenes y que van marcando la pauta diaria de un tour con parada y fonda por distintos estados de la América profunda, atravesando túneles del tiempo que indefectiblemente provocan una sensación de déjà vu. Allí está el tema Ohio para dar fe que, tras lo arbitrario de la Guerra de Iraq, la lucha continúa y que aún quedan muchos muros por derribar, aquellos que no dejan ver la vergüenza de algunos políticos capaces de mentir para salirse con la suya. A Young & Cia, fogueados en la canción protesta desde los tiempos de Woodstock, difícilmente unos cuantos improperios o abucheos les taparán la boca. Su resistencia, también es la de un servidor. Celebremos, pues, en DVD este retorno de los CSNY de la mano del doctor Jekyll (Young) and Mr. Hyde (Shakey), a quien pronto veremos y escucharemos el 30 y el 31 de mayo en el recinto del Fórum de Barcelona y en el nuevo estadio de Anoeta de San Sebastián, respectivamente. Dos ciudades que ofrecen una cara al mar y, por consiguiente, no deben faltar todos los amigos playeros para (re)encontrarse con el tío Neil. El acontecimiento musical del año (suspiro).

3 comentarios:

Tomás Serrano dijo...

Me imagino que tendrás el triple Lp (no el CD) de Decade, ¿no?. ¡Qué tiempos! Respecto al Neil Young de ahora, vi el concierto que emitieron el verano pasado y ... no sé, a mi esta guitarra me marea un poco. Sin duda me quedo con Harvest, para mí lo mejor.

Christian dijo...

Hola Tomás:

No, tengo el doble CD; el triple LP me lo dejó años a un amigo y recuerdo que era toda una joya de coleccionista, aunque no comulgo demasiado con ruedas de "vinilo". Entiendo que tiene un valor nostálgico, pero me pilló más la época del CD a la hora de crear una modesta discoteca personal.
Si, "Harvest" es de los grandes discos de Neil Young (en esta ocasión, vale el tópico), pero no se quedan muy atrás "Comes a Time", "Harvest Moon", el mencionado "Decade" (aun siendo un recopilatorio), "After the Gold Rush" y de los últimos, "Silver & Gold" y "Prairie Wind". Lo bueno de Neil Young es que tiene múltiples facetas; cuando lo has escuchado tanto eso se agradece.

un saludo,

Christian

Rustie Kastuo dijo...

Enhorabuena por el artículo. Excelente!!