lunes, 23 de noviembre de 2009

ZAPATERO, «EL MENTIROSO»

Ahora que nos vamos acercando a la fecha en la que el estado español tomará, en la persona del presidente de nuestro gobierno, las riendas de la presidencia de la Unión Europea vaticino que podremos ver y escuchar a un José Luis Rodríguez Zapatero en toda su dimensión... El de un mandatario político amparado en la constante mentira o, para aquellos que se valgan de los eufemismos para disfrazar la realidad, el de un personaje que falta a la verdad día sí y otro también. Zapatero bien quisiera ser recordado como un dirigente de las hechuras de Barak Obama, pero lo que tiene muchos números es para situarlo con un perfil más cercano al de Richard M. Nixon, quien llevaría acompañado para siempre el calificativo de «el tramposo», al albur de haberse destapado el escándalo Watergate. Porque, lo que no me cabe duda, es que Zapatero responde al semblante de un profesional de la mentira, que sabe manejarse frente a las cámaras con la insana intención de sacar partido de cualquier, por insignificante que resulte, cuestión que favorezca a sus intereses en pro de la defensa de una política que nos ha dejado a las puertas del G-20... % de parados. Este pasado fin de semana hemos asistido a la enésima escenificación de un triunfalismo que busca estrechar lazos con aquellos incondicionales que dan carta blanca a cualquier acción proveniente de las filas socialistas, para pasmo de los que obervamos la política desde la barrera con enormes dosis de recelo. Para Zapatero todo vale. Da lo mismo que la OCDE con Joaquín Almunia —quien se había postulado para abanderar al PSOE años a, pero que fracasó en su tentativa; el tiempo lo hubiera situado como mejor gestor que su compañero de partido en periodos de crisis— entre su cuerpo de comisarios, o el Presidente del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO) se muestren muy cautos sobre las perspectivas de crecimiento de un país como España, que se ha quedado en el furgón de cola en cuanto a dinamización de la actividad económica de la zona Euro; «Nuestro» José Luis extrae de su chistera otra de sus mentiras en forma de anuncio de que «hemos entrado en un periodo de crecimiento» (sic). A tenor de haber ocultado al electorado la realidad que se nos avecinaba en vísperas de los comicios de marzo de 2008, Zapatero y sus asesores deben pensar que, perdidos al río, y toca un baño de optimismo semanas antes de lucir el traje de la Presidencia Europea. Nos podemos preparar, pues, para otra retahíla de falsedades en la voz de barítono de ZP y con el fondo de un pesebre viviente socialista, presto a dorar la píldora al líder del PSOE. Razones de peso para aventurar, al corto o medio plazo, una recuperación de nuestra economía, ninguna, pero todo vale cuando toca arrebato en forma de insuflar ánimos a la población, desoyendo las predicciones de organismos competentes en dicha materia a nivel europeo o nacional. Zapatero lo fia a la «divina providencia»... de un país que, como el soma que sirve de alimento encapsulado a los Alfa, Beta, Gamma... de Un mundo feliz de Aldous Huxley, encuentra en el fútbol la fórmula química para aletargar a la población frente a los televisores hasta extremos inauditos. Ese deporte rey que concentraba no hace demasiado tiempo atrás su interés los fines de semana y los miércoles en función de los compromisos en las competiciones europeas de los distintos clubs que participaban o, de forma puntual, la selección española, hoy en día se extiende como una mancha de aceite cada día del calendario anual con cualquier noticia colateral. Con esa, como tantas otras coartadas, y con un PP que vive jornadas de zozobra al calor del Gürtelgate, Zapatero se las promete felices si el tirón de la Presidencia Europea le sirve para ir dosificando otra tanda de mentiras de aromas muy diversos. No conozco, por tanto, un político de la era Aznar D. C. que haya hecho mayores méritos que José Luis Rodríguez Zapatero para ir acompañado su apellido del calificativo «mentiroso». No se confundan; ZP no es el Obama hispano que nos han querido vender, alimentando el juego comparativo a la luz de aficiones comunes (el básket), sobrepasar con holgura el 1,80 cm, ser buenos comunicadores de masas (un aspecto innegable) y tener dos hijas cada uno. Harían bien en aplicar un «plan renove» en el seno del PSOE cuando el PP tome el mando del país en 2012 —si no antes— arrogados en el papel de «salvadores de la patria» —creánselo: tras declararse (parcialmente) inconstitucional l’Estatut aprobado en el Parlament en 2005 el victimismo catalán retroalimentará esa visión unitaria y servirá para echar el resto para producirse ese cambio de signo político a nivel estatal— y, de una vez por todas, desprenderse de ese «mentiroso compulsivo» de nombre José Luis y de apellidos Rodríguez Zapatero.

8 comentarios:

pep dijo...

todo y estando de acuerdo en algunas cosas yen muchas disconforme me gustaria que alguna entrada del blok
criticas alguna cosa de la derecha española O ES QUE ESTOS SI LO HACEN BIEN

Christian Aguilera dijo...

Hola Pep:

Hay una entrada en el blog especialmente crítica con la derecha española ("El rey está desnudo") con la que no comulgo a nivel ideológico. He dejado de creer en esta diferenciación entre la izquierda y la derecha. Es como hbalar de lo blanco y de lo negro; suelen haber muchos grises. Pero fundamentalmente hay que ser críticos con el poder porque tienen el mando en la toma de decisiones. Por eso el post de "El rey está desnudo" escribí en torno a Francisco Camps.

saludos,

Christian

Tomás Serrano dijo...

Lo de las mentiras es una vergüenza, pero de este señor me molestan especialmente los lugares comunes y las sandeces, la palabrería barata y simple, la evidencia indisimulada de que nos gobierna alguien tan perfectamente retratado en la imagen que encabeza tu escrito.
Un inciso: me gustaría saber por qué te refieres a "España" como "el estado español". Ojo, que no es lo mismo. ¿También dirías "el estado francés" en lugar de "Francia"? Ya sé que es una polémica algo trillada, pero... Hoy mismo se comenta la "ocurrencia" del dueño del bar bilbaíno que ha ganado el concurso de tortillas españolas y se hace publicidad como "la mejor tortilla estatal".

Christian Aguilera dijo...

Hola Tomás:

Efectivamente, no es lo mismo, pero el sentido sí. Llega un punto que no sabes si el país en el que vives es un estado, una nación, un país, un crisol de estados... Lo dejo a la libre elección de cada uno.

saludos,

Christian

Christian Aguilera dijo...

Recifico lo anterior:

"No sabes si donde uno vive es..."

Christian

Tomás Serrano dijo...

Hombre, yo miro el carnet de identidad, el pasaporte o el carnet de conducir y creo que ahí lo pone bien claro: España. Poco dan a elegir... Cambiando de tema, ya contarás cómo va el libro de neil Young.

Christian Aguilera dijo...

Hola Tomás:

Bueno, el libro está en el mercado desde el día 12 de noviembre y aún es pronto para hacer pronósticos de cómo funcionará.

Confiemos en que vaya todo bien y que los auténticos aficionados a la gran música lo tengan entre sus "oraciones"... permíteme la ironía,

un saludo,

Christian

Ramonet dijo...

Hola de nuevo Christian.

Ya te conté un poco de mis andaduras políticas y sabes como pienso, más o menos. ZP es sencillamente lo peor de lo peor. Llegó aupado en una mentira utilizando de forma vil la sangre de los muertos. Escasamente preparado, demagogo, sectario y mentiroso compulsivo. Se sabe poseedor del favor de la abrumadora mayoría de los medios de comunicación, sobre todo la televisión. Dicho medio es por el que gran parte de la población decide ser informada, caja tonta ¿o lista?.
Si tomamos como punto de partida que hay millones de analfabetos funcionales, que apenas leen, ni comprenden lo que leen, que se expresan de forma confusa y con dificultad...y que creen que en el mundo sólo pasa lo que aparece por la "tele", pues ya tenemos lo que hace falta para que un mentiroso sea encumbrado.A veces creo que hasta se las cree. Una vecina mía dijo de ZP "Yo le voy votar porque tiene carica de güeno, porque anda que el Aznar con ese bigote"....grandes argumentos sin duda. Seamos exigentes al máximo con TODOS los políticos, votemos en blanco si no nos sentimos representados. Y a pedirles cuentas siempre, que viven muy bien en su mundo propio y a nuestra cuenta.Lo que mas me entristece es que la ciudadanía no es consciente de que las decisiones de los políticos condenan directamente al ciudadano, con malos servicios, mala justicia, excesivos impuestos, paro, etc... Y hoy somos muchos los que estamos sufriendo esta crisis, bastantes de forma dramática y desesperada. La única forma de salir de esto es con el voto, porque crear una sociedad civil altamente crítica, requiere muchos años de buena cultura y de rodadura democrática (aquí llevamos sólo 32 años).
Y ya esta bien de eso de "los míos", es que yo sólo se puede ser de "izquierdas" o de "derechas". Ya esta bien de adhesiones inquebrantables, tengamos en cuenta que el político lo sabe y las utiliza.